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La niña Yo estaba esperando en el pasillo, es una niña dijo la enfermera. No la vi llegar. Esa vez no pude entrar a ver el parto como las otras veces, y fue tan delicada que no se hizo sentir no hubo dolores de parto, no tuvo nada de que nos preocupáramos. Después su risa fue incomparable, su alegría, sus tristezas, sus preocupaciones, sus anécdotas, las mías, sus juegos con su hermana, su amor por su gato. Fue siempre muy especial, envuelta en un halo de maravillosa luz no pasó desapercibida por acá. Yo estaba en España, la voz de su hermana del otro lado del teléfono, el llanto de su madre. No la vi partir. Solo que esta vez si hubo dolor, del más feo, del que dura mucho tiempo, del que no se va. Quizás no decidió llegar a este mundo, o quizás sí, no lo sé, solo puedo suponer que sola decidió irse. La niña II.- De los hijos de la paseadora una tiene tiene dientes negros y sonrisa blanca. Las manitos le cuelgan como ropitas mojadas, la palabra se pelea por salir ...
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